Desarrollo de la zooarqueologia en Ecuador: caso específico de los cánidos

September 17, 2017 | Autor: Amelia Sanchez | Categoría: Prehistoric Archaeology, Zooarchaeology, Ecuador
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Descripción

d 11.

El desarrollo de la zooarqueología en Ecuador: situación actual y perspectivas

Amelia M. S¿ínchez Mosquera *

* Arqueólogos Asociados. Casilla 09-04-74. Guayaquil-Ecuador. Teléfono 593-4-2832105,2835428,099069339.

Fax

593-4-381496. Email: [email protected], [email protected]

Abstrucl An evaluation ofthe zooarchaeological studies in Ecuador is presented including an overview ofrecent research on the role of canids during ancient times. The zooarchaeology in this country has had a rather late development, considering that the local interest in this discipline started by the end of the 80s. This event is coincident with the initiative of building an osteological comparative collection at the Centro de Estudios, in Salango, which now curates more than 3,000 individuals of different classes of animals. Also very important was specialized training of local personnel for managing the collections and undertaking future analyses. At present the growth of zooarchaeology depends on the number of projects that contemplate these kind of studies within their agendas, the methods currently employed and the osteological collections; these three aspects are in constant but slow development.

Within this general scenerio a case study of great interest is the role of canids in ancient Ecuador. This paper presents

a

brief

discussion on the taxonomy of these animals and summarizes the available evidence. The domestic dog is present in most of the samples analyzed for almost all periods. Nevertheless, the predominance of fox is remarkable in coastal sites, especially during the preceramic or Archaic (12,000-7,500 A.P.), Desarrollos Regionales (2,500-1,500 A.P.) and Integration (5001,534 A.D.) Periods. In Ecuador canids were used as symbols of status, as pets and companions, and as guardians. Fox remains, Dusicyon sechurae (or Pseudalopex sechurae), are associated with ceremonial contexts. Resamen Se presenta una evaluación de los estudios zooarqueológicos llevados adelante en Ecuador, los que han tenido un desarrollo bastante tardío, teniendo en cuenta que es apenas a fines de la década de los '80 cuando se comienza a tener interés en el desarrollo local de la disciplina. Actualmente, el desarrollo de la zooarqueología depende de la cantidad de proyectos que contemplan este componente, los métodos empleados para investigar y las colecciones osteológicas disponibles; estos tres aspectos est¿in en constante pero lento crecimiento.

Un caso interesante de estudio es el rol de los cánidos en el Ecuador antiguo. Los cánidos tuüeron un papel significativo como bienes de estatus, compañeros de caza y cosecha, guardianes, entre otros usos. En general, el perro doméstico está representado en la mayoría de las muestas y en la mayoría de los períodos; sin embargo, es notorio en sitios costeros la predominante preferencia por el zorro, especialmente en precerárnico o A¡caico (12.000-7.500 A.P.), Desarrollo Regional

(2.500-1.500 A.P.) e Integración (500-1.534 A.D.). Restos de zorro, Dusicyon sechurae (Pseudalopex sechurae), están asociados a contextos ceremoniales o condiciones especiales durante toda la época aborigen. Si bien este animal es una especie silvestre, creemos que su intento de domesticación no puede ser descartada. Con la llegada de los españoles, el rol del perro doméstico cambia mucho, desapareciendo el interés por el zorro, para ser reemplazado ampliamente por el Canis familiaris. Los españoles fueron determinantes en la expansión del uso del peno doméstico y el desplazamiento del zorro. Antecedentes

La

zooarqueología

especializadas,

junto con otras

ciencias Física,

En general, las arqueofaunas ofrecen un material de interés tanto para arqueólogos como para biólogos en general, la zooarqueología cada vez más se ve beneficiada por el

tales como la Antropología

Paleoecología, Paleontología, etc., sirven para proporcionar a los arqueólogos una imagen más completa de lo que fue la evolución y distribución geográfica de los seres vivos, así

como para aportar

al

conocimiento sobre

la biología de

vertebrados

e

invertebrados, pero es impofante recordar que la prioridad de los restos encontrados en los sitios arqueológicos es entender qué, cómo, porqué y cu,índo llegaron al lugar. En esta presentación veremos dos cosas: una breve reseña del. desarrollo de Ia Zooarqueología en Ecuador y el ejemplo de un caso específico, en el que comentaremos la presencia de cánidos en el registro arqueológico del Ecuador.

entendimiento del modo de üda

antiguo.

Los restos de fauna antigua son principalmente derivaciones de las costumbres alimenticias del pasado, sin embargo algunos restos también fueron usados para otros propósitos como la decoración, alimento de otras especies, o simplemente pertenecieron a animales que cohabitaron con los hombres antiguos. 191

Ameliq M. Sánchez Mosquera Breve reseña histórics Entre los años 40 y 60 el interés por comprender la relación entre cultura y ambiente, relacionado con el decaimiento del denominado período clasificatorio-histórico (Willey & Sablof, 1980) dirigió el interés hacia los restos flíunicos con el fin de reconstruir los patrones de subsistencia y la base económica de las sociedades antigua, pero desde un punto de vista netamente descriptivo (Mengoni Goñalons, 1988). Esta situación se hizo presente en Ecuador, pero de una

la disciplina posteriormente.

manera poco trascendente pues verdadera impofancia,

cobró i

Con el paso de los años, viene un período de sistematización del análisis faunístico de la arqueología (Mengoni Goñalons, 1988), en el que se trata de investigar

varios tópicos dentro de la disciplina, por ejemplo: estrategias de caza, distribución de presas, especies relevantes, valor proteínico, etc. Con este cambio el dato zooarqueológico se lr¡elve una información determinante en el entendimiento de algunos problemas culturales. Con la influencia de la nueva arqueología se refuerza el interés por las estrategias adaptativas vinculadas a condiciones ambientales particulares. El reciente desarrollo de los trabajos sobre cazadores-recolectores y la etnoarqueología han otorgado al análisis faunístico un rol preponderante en el estudio de patrones distribucionales.

A

fines de la década de los 80, se obtienen mejores

de las investigaciones zooilqueológicas, los habajos de Nicholson ([email protected], Reitz (1999), Stahl (19g5a, 1985b, 1988, 2003), Stahl y Norton (1987), Miller y Gill (1990) y Sánchez Mosquera (1989, 1990, 1992, l99ta, 1991b, 1992, 1993a, 1996,2007,2002, en preparación), resultados

entre los miís importantes, se apartaron de las simples listas

ya conocidas, ofreciendo valiosa información adicional a los datos presentados, tales como hábitat y conducta de especies, técnicas de obtención, pero la característica mas importante es que se comienza a manejar generalizada y ampliamente la perspectiva del trabajo interdisciplinario.

a partfu de 1989, unos pocos profesionales la zooarqueología hemos estado tratando de generar algunos cambios desde el punto de vista Finalmente

dedicados a

metodológico (Sánchez Mosquera, 1992). Debo indicar que

el

dominio norteamericano, respecto a su trabajo en Sudamérica, sigue siendo notorio, traspasando toda

expectativa de desarrollo de la disciplina en nuestro medio.

Los maleriales, métodos y melodologíos utitizadus

materiales necesarios para realizar

climatológicos y

(a) Una o va¡ias muestras recolecüadas usando mallas a 7/4", preferiblemente lmm que es ur método que nos permite obtener el mejor número de huesos identificables (Casteel, 1976; Wheeler

y

Jones, 1989;

Cooke, 1992; Sránchez Mosquera, 1992). Situación que es dificil de manejar, pues en muchos casos los arqueólogos

responsables

En los 70 vinieron los estudiantes de Elizabeth Wing, University of Florida, grupo en el que participó Kathleen Byrd, realizándose el primer trabajo importante de la zooarqueología en Ecuador (Byrd, 1976); éste consistía en la cuantificación de datos fáunicos procedentes de algunos

(b) Una

de los

proyectos

no

mantienen

una

sistematicidad apropiada en la obtención de muestra para análisis.

colección osteológica comparativa,

sistem-

áticamente organizada, con la que podamos identificar el porcentaje de amplitud de las series ontogénicas que posee, es decir, el porcentaje de especies de una familia o género.

Esto es sugerido en el caso de Ecuador debido a la diversidad de especies de la fauna en el neotrópico, ya que un porcentaje poco representativo dentro de la muestra

sitios arqueológicos de la costa suroccidental. Un problema que presentan la mayoría de los trabajos de esta época, es el generalizado nivel descriptivo al que se limitaron, salvo pocas excepciones como el informe presentado por Thomas

el.sitio Las Vegas, en el que

análisis

menores

biogeográficos. Particularmente en esta época, los enfoques biológico y arqueológico carecen de desa¡rollo notorio en Ecuador.

Chase (1988) para

ul

zooarqueológico son casi siempre los mismos:

importancia desde el arribo del grupo de Edward Lanning (Lanning, 1967) cuando propusieron la primera secuencia climática tentativa para la Península de Santa Elena, basándose en datos malacológicos (Sarma, 1969) y

de datos

publicaciones de biología.

Los

En Ecuador el estudio de la arqueología ambiental, entendiendo dentro de ella a las investigaciones paleoambienúales, de fauna y flora básicamente, cobró

geológicos, ayudándose

los 70. Es común encontrat estos informes como apéndices de trabajos arqueológicos o su aparición por separado en

comparativa puede da¡ como resultado una subidentificaicón, que alavez nos ocasionará un sesgo en

los resultados o conclusiones vertidas en una investigación.

nos

presenúa una escueta discusión (Sánchez Mosquera 1992a).

Ya que, dentro de algunos géneros, el pertenecer a especies distintas implicará que el hábitat y/o comportamiento sea diferente. En Ecuador, la única muestra de este tipo pertenece al Centro de Investigaciones de Salango que. actualmente cuenta con el soporte de la Fundación proPueblo de la Cemento Nacional y posee casi ochocientos especímenes de cinco clases de vertebrados: mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios.

Esta situación ya manifiesta se prolonga hasta inicios de los 80, época durante la cual tenemos como análisis de restos faunicos lo que se conoce como listas de lavanderías,

"laundry lists", que no son otra cosa que trabajos donde el nivel de discusión es casi nulo (Hesse, 1981; Zeder, 1986), probablemente relacionado de manera directa con las perspectivas generales de la zooarqueología en ese momento, que apenas comenzaron a cambiar desde fines de

(c) Una bibliografia t92

especializada

y

extensa que nos

Zooarchaeologlt of South America

permita conocer diferentes metodologías, métodos y técnicas aplicables a nuestra problenuítica. El Centro de

huesos se prestan para hacer mediciones, debido a que su estado se lo permite, est¿in bien conservados o representan algo impodante, vale la pena ufilizar otros métodos, por ejemplo, métodos alométricos (ver más adelante). En caso contrario se procederá con el método comparativo. Dentro de este método hay variaciones entre las que podemos notar a especialmente a: Método proporcional, Método de White

Investigaciones de Salango posee una, además de las que pueda tener particularmente cada investigador.

(d) Un microscopio para realizar identificaciones

en

especímenes de tamaño pequeño.

y Método de Cook y Tregarua. El primero de ellos tabaja con la asunción de que hay ura relación linear y proporcional entre el tamaño del hueso y el tamaño del pescado. Con 1o que es posible inferir un tamaño comparando con un espécimen modemo. En el segundo

En la mayoría de los casos de análisis de fauna proveniente de sitios arqueológicos en Ecuador, las condiciones mencionadas no han sido cumplidas en su totalidad, ya que

en muchos de los casos el muestreo ha sido bastante irregular e inconsistente, conservando un pa&ón

método casi no se necesitan datos comparativos, como en el

"oportunista" que consiste en aprovechar las ocasiones que

método proporcional. Se usan valores como el tamaño promedio ("average size") de un individuo de una especie particular. Desde luego que este método es muy impráctico

se presentan, adaptando las herramientas que se encuentren

a

disposición en el momento. Incluso en algunas investigaciones, personal no capacitado auspiciado por las instituciones estatales y/o privadas realiza prácticas sin

cuando se trata de los peces que siguen creciendo mientras viven. El último, es parecido al método White, siendo m.is general aún. Se multiplica el MNI por el peso promedio de los individuos, compariíndose el peso total del esqueleto con el peso de cada hueso. Estos métodos son los que han sido aplicado en el 85% de casos de investigaciones zooarqueológicas en Ecuador.

estándares adecuados

El punto de más atenta observación es el mencionado en el literal b, en el que se nota claramente una desinformación en lo que respecta a las características que debe poseer una

colección osteológica comparativa. Además, otra circunstancia presente y constante es la preferencia en utilizar analistas extranjeros, sin valora¡ su capacidad,

Métodos alométricos

preparación y la colección comparativa a consultar.

En años recientes, se han realizado numerosos estudios el uso de diversos métodos alométricos utilizados para inferir el tamaño del espécimen arqueológico, basilndose en medidas tomadas al mismo, y efectuando posteriores comparaciones con medidas de mostrando

Los métodos son numerosos e indicaremos cuales métodos han sido utilizados en los análisis ejecutados en Ecuador. Generalmente,

el objetivo principal ha sido básicamente

llegar a conocer a qué taxon pertenecen y de qué tamaño eran los individuos, volviéndose y siendo esto, el primer gmn paso dentro del análisis de fauna. En pocos casos ha sido aplicada y utilizada la alometría. Hay dos tipos de

métodos que pueden

ejemplares de la colección de referencia, e.g.,Reitz (1989), Sánchez Mosquera ( I 996).

Según Casteel (1976) existen dos métodos alométricos básicos: Método de regresión simple y Método de regresión doble. El primero está basado en la predicción

ser aplicados: comparativos y

alométricos.

del tamaño del espécimen arqueológico a partir del tamaño del hueso, utilizando una regresión simple. Este método ha sido extensamente descrito por Casteel (1972,1974,1976) por lo que ahora presentaré será una breve exposición. El segundo, al igual que el anterior, usa la regresión como instrumento básico, con la diferencia que no es una sino

Métodos comparativos

La manera más nipida y sencilla de estimar el tamaño y taxón de un espécimen es comparando el elemento en estudio con huesos pertenecientes a animales, del mismo taxón, de talla conocida. En este caso entendemos el término espécimen para designar a los individuos o

dos, en el ejemplo a tratarse sería algo como primero relacionar el largo del otolito con el largo mríximo y éste relacionarlo con el peso total. La diferencia entre el método

ejemplares de las colecciones modemas o identificadas. Con este método, además de realizar la identificación taxonómica se puede decir que, un animal es igual, más grande o más pequeño que el espécimen modemo

de regresión simple y doble, no es grande, en

un

experimento en que se intenta predecir el peso total, la diferencia en los resultados puede ser de un gramo, que al

perteneciente a la muestra osteológica de referencia.

momento de estimar la biomasa es casi insignificante.

Si lo que se quiere es refinar el método ligeramente, lo que se debe hacer es usar dos o tres especímenes de la misma

El problema principal de estos dos métodos es la muestra (N), como ya mencionamos, que debe ser 1o más grande posible para que el dato obtenido sea más confiable.. Lastimosamente, dentro de la zooarqueología ecuatoriana no se ha podido aplicar regularmente este método, salvo escasas excepciones G.eitz,1989; Sánchez Mosquera,

especie, pudiendo crearse intervalos

a los que se

pertenecerían los elementos de la muestra arqueológica. Es importante recordar que la información disponible de los restos fiíunicos está limitada por la naturaleza de los restos

preservados (Wheeler

y

Jones,

1989). Es decir, si

1992, 1996,2002).

los

193

Amelia M. Sánchez Mosquera Metodología aplicada Una "fauna fósil" es una categoría que usualmente necesita ser ampliada en el número de datos que contiene y requiere

una aclaración acerca de "q.ré población ha

sido

muestreada". Para más detalles ver Klein y Cruz Uribe (1984), que basándose en otros autores (e.g., Clark y Kietzke, 1967; o, Meadow, 1980) proponen cinco estados basicos. Si el conjunto fosil es excavado cuidadosamente y en su totalidad será igual al conjunto muestreado, pero es

un ejemplo casi utópico: lo usual es que el muestreado sea una parte del conjunto

El inferir el

no posee una buena selección ontogenética.

El siguiente paso es la cuantificación de la abundancia taxonómica, ésta posee índices principales para identificar la abundancia de especies: el NISP o número de especímenes o elementos identificados por taxón, y el MNI o número mínimo de individuos. El índice más obvio y flícil de obtener es el NISP que es el número de huesos o fragmentos asignados a una especie de

conjunto

fosil.

estadísticamente aceptable, cosa que no es facil. En Ecuador, la colección de Salango a excepción de los peces

i

muestra fósil. Tiene dos grandes ventajas; es casi calculado al momento de hacer las identificaciones y no necesita una manipulación numérica posterior, además son aditivos. Reüsando las colecciones de fauna ecuatorianas, este índice presenta algunos problemas, como ignorar el hecho de que el número de huesos pertenecientes al esqueleto varían entre algunas especies del mismo género, también exagera la abundancia de especies que fueron procesadas en el sitio versus rxla que fue desmembrada antes de transportarla al sitio. Pero sobre todo el NISp es muy sensible a la fragmenúación. Sin embargo, una de sus grandes ventajas es que facilita el cálculo del MNI.

la

conjunto fosil a partir de la muestra por

analízar, es más un problema estadístico que paleontológico

o zooarqueológico. El inferir el conjunto depositado sería casi igual al conjunto fósil, en caso de que esté bien preservado y la fragmentación fuese limitada.

Es ideal, al comparar muestras que comparten historias postdeposicionales similares: calidad de preservación de los huesos y contexto sedimentológico y geomórfico, y si los restos fueron acumulados por el mismo agente. Se necesitaní conocer contextos y asociaciones (artefactos, polen, coprolitos, isótopos, etc.). Con esta finalidad debe de tratar de rescatarse las muestras de forma similar. En Ecuador este tipo de dato es puesto a disponibilidad del zooarqueólogo sólo por un pequeño grupo de arqueólogos.

por ser los huesos más abundantes. Estos huesos son el

Uno de los primeros pasos dentro de un análisis, es

vómer, basioccipital, parasfenoides y supraoccipital, todos pertenecientes al neurocranium. Los huesos pares pueden

El MNI se calcula basados en el NISP, es miís fácil con los huesos mediales que con los pares, pero no se caracterizan

identifica¡ cada elemento anatómica y taxonómicamente, es decir, saber a qué especie pertenece y qué elemento o

ser útiles también: premaxila, maxila, dentario, por ejemplo. Una estimación rapida del MNI sería realizada

hueso es.

El análisis no debe quedarse en si algo es o no identificable, es mejor hablar de "niveles de identificabilidad" (Zeigler, 1973; Lyman, 1979). Se debe de tratar de llegar al nivel

miís fino (especie, género, familia etc.) y hacer identificaciones a nivel de especie cuando se pueda.

También, en último caso es posible diferenciar en clases de tamaño: pequeño, mediano y grande. La precisión de la identificación depende de varios factores, especialmente la experiencia del analista y el grado de fragmentación. En adición a qué parte del esqueleto o taxón es, algunos elementos identificables facilitan la determinación del sexo y la edad; en ocasiones luelve necesario tomar medidas. En los trabajos recientes de la zooarqueología en Ecuador

es notorio wr mejoramiento en conocer el nivel

contando el material de huesos impares, y/o colocando los huesos pÍIres en una secuencia de huesos derechos e izquierdos y luego visualmente estimar o medir su tamaño. Huesos derechos e izquierdos del mismo tamaño y de la misma especie son asumidos como pertenecientes al mismo espécimen o indiüduo, al igual que huesos que son pares y se encuentran solos. Numerosos métodos matemáticos han sido sugeridos para eliminar errores (Nichol y Wild, 1984), para solucionar el problema de que solo en horizontes o estratos sellados el MNI cobra mayor significado. En todo

caso es un índice de referencia útil que debe ser y es utilizado para mostar y obtener datos lo más objetivos posibles. La identificación de huesos a nivel de especie afina la precisión del cálculo de MNI, por ejemplo, seis huesos distintos de róbalos generan, según la práctica generalizada, un solo individuo. Sin embargo, es posible

de

identificabilidad.

que cada hueso pertenezca a cada una de las seis especies establecidas para este pez.

El método empleado para inferir pesos dependerá de la calidad de las muestras, taxonómica y tafonómicamente hablando, y obviamente, de la muestra de referencia. Siempre una porción grande no podrá ser asignada a un taxón, por lo que conocer el peso del esqueleto vs. la masa corporal es útil. La manera más precisa de calcularlo es

La mayona de las muestras analizadas en Ecuador están dominadas por una especie o un pequeño número de especies, por lo que es importante expresar en qué nivel están presentes; por ejemplo, las sardinas están presentes en el 15oA de los contextos en El Azicar, o como el caso de Salango los atunes están presentes en 98% de los contextos analizados.

usando ecuaciones alométricas y análisis de regresión, pero

si la colección de referencia tiene suficientes individuos como para hacer un análisis solo es factible

194

Zooarchaeologlt of South America

El MNI

es:

(l)

tedioso para calcular

y

tiene una alta

(g) Instruir adecuadamente a los arqueólogos en formación

posibilidad de calcularse con error; (2) suele ser subjetivo, pues depende mucho de la opinión del analista, para determinar cuando un lado derecho y un lado izquierdo pertenecen o no a un mismo espécimeq (3) casi nunca es comparable por el trato que se le da a los huesos fragmenúados, y 4) los valores MNI se ven afectados por el tamaño y calidad de las unidades que se usaron para tomar muestras (Sánchez Mosquera, I 992).

Contraponiendo los dos índices conocidos y ampliamente aplicados, NISP y MNI, vemos que este último es el miís

para efectuar una sistemática recolección durante excavaciones; además

de incentiva¡ el interés por

(h) Promover la elaboración de colecciones de referencia como la que se está desarrollando en el Centro de Investigaciones de Salango del Programa de Antropología para el Ecuador desde 1989, ya que proporcionan una base de datos biológicos excelente, además de poseer una muy

Un csso

Existen proposiciones (Casteel, 1976; Kleiil y Cruz-Uribe, 1984) en las que se sugiere el uso de los dos índices juntos como más útil para establecer si mantienen

especí!íco:

arq ueo Ió g ico

relaciones cercanas o lejanas entre ellos, o para conocer los efectos de la fragmentación de los huesos.

ec

Ios cánidos en el

registro

aatoriuno.

Origen y definición de los cánidos en América

El más antiguo animal doméstico conocido es el Luego de haber obtenido los índices mencionados, es útil conocer la biomasa, medida en gramos, kilogramos y

Es estimada de los pesos vivos de

de años, probablemente acompañando a las primeras migraciones del Homo sapiens sapiens (hace unos 20.000 años), ya concebido como la especie que es hoy, Canis familiaris. Existen algunas referencias de restos al este de Siberia y al noroeste de Canadá, con fechas aproximadas entre 10.000-1 5.000 A.P.

los

En general, a nivel metodológico, lo que realmente le interesa al arqueólogo es el peso del animal, o sea, la

En todo caso la relación hombre-perro fue existosa y hace

unos 8.000 años ya eran representados en figurillas mexicanas (Valadez Azia, 1995). Esta relación parece haber sido de diversos tipos, de acuerdo a referencias

cantidad de came que un indiüduo representa; por ejemplo,

el largo de un pez puede ser importante para inferir métodos de pesca, para ver si hay tamaños estándar que podrían ser el resultado de la pesca con redes de mallas

eürohistóricas, el perro doméstico conocido en América fue en algunos casos ingerido por nativos (Wing, 1983; Wing, 1984) e invasores (Málaga, 1977),pero en general, tuvo un papel incierto en la época aborigen andina. Elizabeth Wing propuso (1986) la posibilidad de que este animal fue utilizado básicamente en sitio altos, es decir a más de 4000 m., posteriormente (Wing, 1989) manifiesta que el perro fue utilizado en todos los ambientes, pero que el zorro, lo fue básicamente en la costa. Sahagún, Cieza de León y Femández de Oviedo señalan ya en sus relatos la presencia de pequeños perros, unos con pelaje y otros sin é1. En nuestro continente el a¡te Colima -México-, Chorrera Ecuador-, Mochica y Chimú -Peru- nos ha brindado buenas y claras representaciones de este animal a través de sus

estandarizadas.

Melas perseguidss en los acfuales momentos En general se intenta cumplir con los siguientes objetivos:

(a) Promocionar la participación de zooarqueólogos nacionales en cada proyecto interdisciplinario que se realice dentro del país. muestreo

por columnas o

perro,

Canis familiar¿s. Su llegada a América data de hace miles

individuos representados por un taxón, en algunos casos se obtienen valores de la masa corporal que es el peso de los tejidos que cubren el esqueleto; esto es útil pero se necesitan mayores y más específicos datos comparativos.

(b) Incorporar datos de

la

zooarqueología.

buena biblioteca especializada.

fuefe.

porcentaje.

las

de

fracciones de mallas pequeñas (ca. lmm), en cada proyecto.

excavación.

famosos ceramios; incluso otro tipo de represenúaciones, como las de Guamán Poma de Ayala, nos sirven para ver que los cánidos domésticos han conservado mucho de sus rasgos morfológicos hasta la fecha.

(d) Incrementar el porcentaje de identificaciones.

En

(e) Tratar de evitar incoherencias entre las listas y las inferencias expuestas en el informe o

establecida, pero parece ser más tardía que en Norteamérica (Allen, 1920; Hoffstetter, 1952; Gilmore, 1950). En general, las evidencia de la existencia de perro doméstico

(c) Promover la participación del zooarqueólogo en el proyecto, desde la planiñcación de la metodología de

presentadas artículo.

(f) Buscar un nivel de identificación

la

subidentificación

Sudamérica,

la

antigüedad

en la América Andina

no ha sido

cla¡amente

desde tiempos remotos

es

corroborada, además de los hallazgos arqueológicos, por los relatos de los descubridores y-cronistas de Indias, la existencia en la mayoría de lenguas conocidas de vocablos propios para designar al perro, y el uso del mismo en sacrificios y otros ritos, así como la existencia de leyendas

más preciso, evitando

de elementos que compongan la

muestra analizada. En lo posible, se intenta llegar a una identificación a nivel de especie.

195

Amelia M. Sánchez Mosquerct sobre su origen, representación en ceramios, entre otros, (Gallardo, 1964-65; Gilmore, 1 950).

En Peru la presencia del perro doméstico coincidió con el advenimiento de la cultura Chavín (Eaton, 1916; Soler, 1942), pero seguramente el perro arribó con anticipación,

ya que el

desarrollo

de varias razas se

rcaliza,

necesariamente, durante mucho tiempo; así como, una cuidadosa selección, probablemente inspirada en creencias religiosas (Arriaga, I 920; Dechambre, 187 4).

Los restos de c¿ínidos asociados a contextos domésticos, tienen seguramente otras implicaciones. Momias de peiros han sido encontradas en Perú, especialmente en la sierra

norte, tales restos parecen que fueron convertidos

en

prototipo de una raza idéntica a la del Alkho de la región, cuya característica es tener una cabeza chica, hocico agudo,

sin hendidura en el labio superior, orejas

pequeñas,

y

compacto,

triangulares

y

erectas, cuerpo corto, fuerte

piernas algo cortas, pelaje enrollado hacia adelante y cubiefo con abundantes pelos, con un largo igual aIas2l3 partes del cuerpo, entre otras características (Málaga, 1977).

Nehring (1884) realizó una primera propuesta de

las

especies nativas identificadas, en Sudamérica: Canis ingae

Tschudi,

a los

perros exhumados en

la necrópolis

Wozencroft (1993) emplea

y

de las

especies

el

género

propone

Pseudalopex como el nombre genérico apropiado para los zorros sudamericanos que fueron tratados como Dusicyon hasta ese momento. Tedford et al. (1995) proponen que el planteamiento de Wozelcroft (1993) es adecuado ya que representa lo observado entre los cánidos que ellos estudiaron. Eisenberg y Redford (1999) proponen

adherirse a ese cambio y dejan de emplear el género Dusicyon para reemplazarlo por Pseudalopex. Dentro del género Pseudalopex se agrupan seis especies dentro de las

que encontramos a P. sechurae que hasta el momento ha sido empleada como la representante más recurrente entre

los

c¿ínidos silvestres

en el registro

arqueológico

ecuatoriano. En todo caso, en cuanto a la taxonomía este trabajo tiene un fin informativo. En adelante manejaremos los regisfros

hasta ahora conocidos en los cuales, como es de imaginarse, se emplea el género Dusicyon. Dejaremos a ese

problema.

pecuarius Nehring, considerado prototipo de otras dos variedades; un perro de cuerpo largo, piemas cortas y encorvadas, Canis ingae vertagus Nehríng; y el dogo, Canis íngae molossoides Nehring.

Allen (1911), en su tesis "Perros aborígenes americanos,', propone la existencia de 17 razas de perros americanos, de ellas seis se encuentran en América del Sur. Proponiendo entre ellos, y, basándose en Nehring: un perro inca descrito por Tschudi, Canis ingae pecuarius Nehring; un perro inca de pelo largo, Canis ingae pecuarius; un perro salchicha peruano, Canis ingae vertagus Nehring, y el dogo, Canis ingae molossoldes Nehring. También propone que el perro llegó a América acompañando al hombre en sus primeras

Los cánidos en el registro arqueológico

Actualmente, todos los cánidos del neotrópico son "zorros"; ningun miembro silvestre del género Canis es conocido al sur de la meseta de México (Gilmore 1950). Las evidencias de domesticación de algunos de estos

zorros, son fundamentalmente craneales

y

dificilmente

identificables en piezas aisladas o ejemplares muy antiguos (Olsen, 1985; Linares, 1987). Lina¡es (1987) nos muestra como la masticación puede colaborar en la identificación de ejemplares de zorros domesticados. En investigaciones realizadas en Peru por Málaga (1977) se

corrobora que las variaciones observadas est¡ín

más

edad y tamaño del animal. Estudios estadísticos efectuados por este investigador confirman que las variaciones no son significativas. Estos resultados no confirman las variedades propuestas ni las diferencias locales. Posteriormente, Brothwell et al. (1979) han manifestado la posibilidad de identificar arqueológicamente relacionadas

migraciones (Allen, lgll; Mercer, 1897 Tschudi, 18441846; Gilmore, 1950). Por otro lado, Gilmore (1950) define ocho razas eÍAmérica del sur. Ni Allen, ni Gilmore descartan, en algún momento, hibridaciones con cánidos silvestres.

las

Gallardo (1964-65) indica que los perros más comunes del área andina son el que llamaban allco y el llamado perro inca. Cada uno de ellos en sus diversas variedades: alto,

a la

diferencias entre

las

variedades

del perro en

andinoamérica, pero seguramente este es un tema que merece más investigación.

bajo, lanudo o pelado.

Basándose en datos arqueológicos, la presencia en América de Canis familiaris se incrementa en más de 50% a partir

En 1976, para América neotropical, la zooarqueóloga Juliet arqueológicas dentro del género

americanas, pues básicamente hablan silvestres de la familia Canidae.

los expertos en taxonomía, que se encarguen de

de

Ancón, pero al examinarlos encontró que pertenecían a tres probables variedades: una especie de pastor, Canis ingae

Clutton-Brock (1977) sostiene

Eisenberg en 1989, basándose en trabajos de Berta (1984, 1986) reconoce a los géneros Atelocynus y Cerdocyon. En sus trabajos estos autores no tocan el tema de las razas

de 1750 a.C., tanto en sitios montañosos como en sitios

en base a evidencias Dusicyon a 1 I especies

costeros (Wing, 1978, 1983, 1984, 1989).

diferentes, incluyendo los géneros C erdo cyon y Atel ocynus. Por otro lado, Dusicyoz ha sido incluido como subgénero de Canis por Van Gelder (1978).

Es casi seguro que muchos de los restos de perro doméstico asociados a enterramientos, probablemente fueron parte de

196

Zooarchaeologlt of South America sacrificios (Hesse, 1980). El enterramientos de perros fue una costumbre ampliamente distribuida en Ecuador y Peru (Brothwell et. al., 797 9 ; Wing, 1 986; Zedeg 1986).

ecuatoriano el perro doméstico dominó el panorama, por

lo tanto el

Tanto en el norte de Peru como en el sur de Ecuador, los cánidos que se encuentran presentes comúnmente en el

mundo, especialmente

registro arqueológico son el perro doméstico, Canis familiaris, y dos especies de zorros, Dusicyon seclturae o

estudio.

i

cosmopolita del Canis familiaris, se encuentran las especies silvestres Dusicyon sechurae en el sur de Manabí y SW de la costa ecuatoriana, Dusicyon culpaeus en el páramo de toda la sierra y el Speothos venaticus en el NW del Ecuador, sin embargo Speothos ha sido identificado en la costa sur en el sitio Loma Alta (Stahl, 2003).

Ecuador,

se ha

en el s. XVI, debió influir

¿Qué papel tuvo el perro en la sociedad americana antigua?, parece ser una de las mayores inquiefudes y uno de los más grandes enigmas de los estudios de la zooarqueologia en toda América. La compañía parece ser una de las razones principales de su domesticación (Wing, 1989) y en otros casos la protección (Wing, 1978); también se piensa que pudo haber sido usado como ayudante para el pastoreo de camélidos, pero no existe una clara evidencia que corrobore esta propuesta, ya que en la mayoría de sitios muy elevados (más de 4000 m) no se encuentra presente, descartándose aquella posibilidad. También fue usado, tradicionalmente, como ayudante para la caza, cumpliendo con su papel depredador alrededor de su área de residencia.

La distribución actual en Ecuador de los miembros de la familia Canidae es la siguiente: a más de la distribución

En la costa del

sea

notoriamente para que el zorro deje de ser empleado.

Dusicyon culpaeus. Hay que tener en cuenta que estamos manejando la taxonomía generalizada hasta hace poco. No hemos cambiado las identificaciones originales de los reportes empleados para este

factor que ha llevado a que el zorro

desplazado por su pariente domesticado es de origen cultural, casi exclusivamente. La mentalidad de cazador de cánidos silvestres, típica en las sociedades del viejo

En todo caso, sendos

enterramientos

de

cánidos

encontrados en sitios arqueológicos, le otorgan a estos animales un rol preponderante en la sociedad antigua. Los hallazgos de Salango, Peñón del Río, Las Balsas, Mar

reportado, casi

exclusivamente, la presencia arqueológica de dos especies de cánidos en la zona: Canis familiark y Dusicyon sechurae. En la Tabla l, observamos la presencia de elementos de la familia Canidae y las especies más

Bravo, son testimonio de

la importancia que tuvo

el

llamado mejor amigo del hombre en tiempos remotos.

representativas.

Muy interesante es el hecho de que el Dusicyon sechurae fue encontrado desde aproximadamente 7.500-5.500 a.C. asociado a contextos ceremoniales y en condiciones

De las evidencias encontradas en la costa ecuatoriana, casi ninguno muestra huellas de mutilación como sucede en algunos casos en Mesoamérica (Wing, 1984). Existe un reporte reciente en el sitio López Viejo sobre una posible mutilación de las extremidades de los cánidos del ese sitio, pero la muestra está actualmente en estudio.

En general, el perro doméstico está más

especiales. A pesar de no existir mucha eüdencia de esta especie, es claro que pudo haber existido un intento de domesticación, como sucedió con otro miembro del mismo género, Dusicyon australis. Sino de qué otra manera podemos explicar la presencia de hallazgos de esta especie, Dusicyon sechurae, en contextos domésticos de varios

ampliamente

representado en las muestras, sin embargo es notorio que en

sitios arqueológicos de la costa ecuatoriana.

sitios costeros hay una predominante preferencia por el

zono, especialmente en sitios de temprana ocupación (Wing, 1989). Recientemente, el zorro ha sido reportado de manera numerosa en muestras pertenecientes a sitios

La especie Dusicyon sechurae ha sido encontrada también en contextos no ceremoniales, pero si algunos elementos óseos han sido objeto de transformaciones con intenciones no definidas pero probablemente rituales, tal es el caso de los húmeros izquierdos de esta especie encontrados en el sitio Las Balsas como una especie de preforma de flauta (Sánchez Mosquera, 1996). Por otro lado, es probable que el zorro tuvo un rol similar al perro doméstico dentro las sociedades antiguas (Wing, 1989; Sánchez Mosquera, 2001); o fue conservado por sus dueños en cautiverio como una especie de bien para obtener el respeto de sus vecinos (Sánchez Mosquera, 2002). Pudieron haber sido parte del mercado como productos de venta, podrían haber sido adquiridos por élite como parte del status, o podrían haber sido adquiridos como carne exquisita para.

del período Desarrollo Regional, en Las Balsas (Sánchez Mosquera, 1996) y Samanes (Sánchez Mosquera, 2002). En Las Balsas el zorro es casi el único representante de la familia Canidae y en Samanes, representa el 70Yo de Ia muestra de cánidos. En el sitio Loma de Cangrejitos, perteneciente al período de Integración el zorro es la especie de cánido más representada (Sánchez Mosquera, 2001).

Por alguna razón, que acfualmente no está completamente

explicada,

el zofio fue empleado de manera más

recurrente en muchas sociedades aborígenes de la costa ecuatoriana. ¿Tuvo que ver en esa selección algún factor cultural exclusivamente o fue una selección natural?, lo que podríamos llamar actualmente "extinción del zorro" en la costa ecuatoriana, nos lleva a pensar que a partir de

la

llegada de los peninsulares

al

ser ingeridos, podrían haber sido adquiridos para

ser

ofrendados a los dioses.

Lo cierto es que la integración del zorro a la sociedad antigua fue destruida a partir del contacto con sociedades

actual territorio

197

Amelia M. Sánchez Mosquera europeas, para actualmente ser considerada una especie prácticamente extinta en la costa del Ecuador.

(l) Esto es un alcance al trabajo presentado en el simposio "Alcances, limitaciones y proyecciones de los estudios paleoetnobiológicos en las Américas". 49no. Congreso de Americanistas. Quito Julio 1997.

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200

Zooarchaeologt of South America

Sitio

Período

Azúcar 30 (1) Azicar 47. A1 (l\ Azicar 47. A2 (l\ Azicar 47, B (l) Chanduv ll3)

Guangala Guangala Guangala Guanqala

LB-1 t2) LB-2 (2\ Loma Alta JII 13) Loma Alta JIII 13)

Guansala Guansala

Speothos

Dusicyon

Dusicyon

Canis

sn-

sn-

sechurae

familiañs 4

tl 2

I

Manteño

-t 1

2

Valdivia Valdivia

t<

1

28

9 2

Loma de Cangrejitos Manteño I

Canis sp.

23

4

I

l3)

occh-2O (3) ocsE-38 (3) ocsE-46D (3) ocsE-46D (3) ocsE-80 (3)

Machalilla

*

6

Las Vegas

7

Engoroy

I

Machalilla Las Vegas***

OGSE-8O t3)

OGSE-MA-172 (4) Salaneo (5) Salaneo (5) Salaneo (5) Salaneo (5) Salanso 15) Salanpo 15)

Salango (5)

122**

Las Veqas **** Guaneala Bahía Bahía Guansala Manteño Manteño sobre Guansala Chorrera-

6

86** 11

4

24

t7 J I

30

4

I

2

l5

Ensorov Salanso

ls)

Pirincav (6) Pirincav 16) Hormiea (7) La Ponsa ll3) La Chimba l7')

Samanes

ll l)

3 (Canidae)

Machalilla Formativo

I

* * *

Valdivia Manteño

l6

No determinado

6

Formativo Desarrollo Reeional Inteeración Desarrollo Resional Formativo

Putushio (10)

(l l)

2

300 a.C. 1000 a.C.

Formativo

Loma Alta 17) Lóoez Vieio 18) Tahuín 19) Putushio (10) Putushio (10)

Samanes

Machalilla

Real Alto 17)

Valdivia

Avalán 112)

Huancavilca

1

I J J

I I

2

*

?

J

* fuente primaria no identificada; ** índice no identificado, probablemente NISP; *** dientes; ***{' varios Fuentes: (l) Reitz, 1989; (2) Sánchez Mosquera, D9a; Q)Byrd,1976; (4) Stothert, 1996; (5) Sánchez Mosquera, Stahl, 1985; (6) Miller

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Tabla

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201

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Íl ,t

4

202

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